Search for a command to run...
ABSTRACT Grallaria and Grallaricula antpittas are poorly known ground antbirds (Formicariidae), which reach their center of diversity in the tropical Andes region. Here we review published literature on the reproductive ecology of these two genera, summarizing and synthesizing the information. Nests have been described for 13 of the 31 species of Grallaria and four of the eight species of Grallaricula. For both genera, nests are open cups placed either against a strong support (e.g., tree trunks; Grallaria) or with multiple small supports (e.g., vine tangles; both genera). Nest lining is generally sparse, with nest cup composition ranging from humid material (e.g., moss) to primarily sticks and leaf material, depending on the species. Grallaria typically lay two bluish-green to turquoise eggs, sometimes with spotting, whereas Grallaricula lay 1–2 eggs with heavy markings and pale brown or buffy (rarely light green) background coloration. For the few species where information is available, both male and female parents are believed to participate in building, incubation, and nestling provisioning, with high incubation attentiveness (often >90%, especially later in incubation), and incubation periods of 17–21 d (Grallaria) and 15–20 d (Grallaricula). Grallaria nestlings are frequently fed earthworms (Oligochaeta) in addition to a variety of arthropods. Nestlings have pale skin (Grallaria) or dark skin (both genera), with pale or dark down (Grallaria) or red-brown down (Grallaricula). Nestlings in both genera usually have brilliant orange mouth linings and cloacas, and usually fledge 15–19 d post hatching. Rapid probing, where adults rapidly thrust their bills into the nest and lining, is commonly observed across species during incubation and nestling periods, but its function remains unknown. Overall, our knowledge of the breeding biology of antpittas has improved significantly in recent years. However, much remains to be learned for most species. Las aves de los géneros Grallaria y Grallaricula son especies de la familia Formicariidae cuales viven en el sotobosque. Estas son poco conocidas y llegan a su mayor diversidad en la región de los Andes Tropicales. Presentamos una revisión de la literatura sobre la ecología reproductiva de estos dos géneros, resumiendo y sintetizando la información disponible. Los nidos han sido descritos para los 13 de las 31 especies de Grallaria y para cuatro de las ocho especies de Grallaricula. Para los dos géneros, los nidos son tasas abiertas cuales se apoyan contra un objeto fuerte (ej., troncos de árboles; Grallaria) o cuales utilizan múltiples apoyos (ej., varios bejucos; los dos géneros). La capa interior es generalmente escasa, con la composición del nido consistiendo de materiales húmedos (ej., musgos) hasta principalmente compuesto por palitos y hojas, dependiendo de la especie. Las especies de Grallaria típicamente ponen dos huevos de color azul-verde o turquesa, algunas veces con puntos, mientras que las especies de Grallaricula ponen 1–2 huevos fuertemente pintadas con color de base pardo hacia pardo rojizo (rara vez siendo un verde claro). Para las pocas especies para la cual existe información, se cree que los dos padres macho y hembra participan en la construcción, incubación y aprovisionamiento de comida a los pichones, con un alto nivel de atención durante la incubación (muchas veces >90%, especialmente durante las ultimas fases de la incubación), con periodos de incubación de 17–21 días (Grallaria) y de 15–20 días (Grallaricula). Los pichones de Grallaria son frecuentemente aprovisionados con lombrices (Oligochaeta) y así también con una variedad de artrópodos. Los pichones se caracterizan por tener una piel pálida (Grallaria) u oscura (los dos géneros), con plumón clara u oscuro (Grallaria) o rojizo-pardo (Grallaricula). Los pichones de los dos géneros típicamente tienen un gape y cloacas de color naranja brillante y típicamente vuelan del nido a los 15–19 días después de la eclosión del huevo. Una acción en la cual los adultos insertan rápidamente sus picos dentro del nido en la primera capa es comúnmente observada en las especies durante los periodos de incubación y cría de pichones, pero su función sigue siendo desconocida. En resumen, nuestro conocimiento sobre la biología reproductiva de estas especies ha mejorado significativamente en los últimos años. Sin embargo, mucho nos queda para aprender para la mayor parte de estas especies.
Published in: Journal of Field Ornithology
Volume 79, Issue 2, pp. 113-129