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AntecedentesLas formas perimembranosas son las mas frecuentes de las comunicaciones interventriculares . Mas del 50% de estos defectos cierran espontáneamente antes del año de edad por dos mecanismos: proliferación fibrosa y/o aposición de la valva septal de la válvula tricúspide . El haz de His, en su porción ramificante, esta ubicado en la cresta del tabique muscular que forma el límite posteroinferior del defecto. El tejido fibroso que se desarrolla en el proceso del cierre de la comunicación interventricular puede comprometer al tejido especifico de conducción y producir diferentes tipos de bloqueos, cuya etiología puede ser ignorada si no se esta advertido de esa posibilidad y se buscan cuidadosamente los signos ecocardiográficos que permiten su diagnóstico. Material y métodoSe describen 10 pacientes (5 mujeres y 5 varones entre 6 y 42 anos) que presentaban trastornos de la conducción auriculoventricular y/o intraventricular, en ausencia de otras evidencias clínicas, radiológicas y electrocardiográficas de cardiopatía . Ninguno de los pacientes presentaba soplos en el momento del examen y la radiografía de tórax y las dimensiones de las cavidades y grosor de las paredes eran normales. En todos los casos existían evidencias de que los trastornos de conducción podían estar vinculados con el cierre espontaneo de la comunicaci6n interventricular. Los trastornos de conducción observados fueron: bloqueo de rama derecha aislado en 4 (dos de ellos con bloqueo auriculoventricular de primer grado), bloqueo de rama derecha y hemibloqueo anterior en dos (uno de ellos con bloqueo auriculoventricular de segundo grado), bloqueo de rama izquierda en uno y hemibloqueo anterior aislado en cuatro . ResultadosLa comprobación del cierre de la comunicaci6n interventricular se hizo por estudio histopatológico en un caso, por angiografía en dos y por ecocardiograma en los siete restantes . El estudio angiográfico mostro calcificaci6n en el lugar de cierre del defecto en un caso y en el otro un pequeño defecto infracristal que cerró años mas tarde, a juzgar por los resultados del eco Doppler . En los otros pacientes, el ecocardiograma mostr6 aposici6n del velo septal de la tricúspide y/o engrosamiento y/o distorsi6n del septum en su porci6n suba6rtica . En el caso con necropsia el coraz6n era macroscópicamente normal y el estudio histológico del sistema de conducción mostró la relación causal entre el cierre del defecto septal y los trastornos de conducción ConclusionesEn todo paciente joven con trastornos de la conducción auriculoventricular y/o intraventricular en ausencia de cardiopatía aparente se debe investigar el cierre espontaneo de una comunicación interventricular mediante la búsqueda de signos ecocardiográficos para explicar su etiopatogenia . Su confirmación es de gran importancia diagnóstica y pronóstica