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Las aves progenitoras son capaces de ajustar la proporción de sexos de su descendencia y, teóricamente, deberían favorecer aquel sexo que tenga mayor valor reproductivo en función de su propia condición corporal y de las condiciones ambientales. Utilizamos datos morfométricos para determinar el sexo de polluelos de Buteo lineatus en dos áreas de estudio del sur de Ohio, Estados Unidos, y evaluamos si la proporción secundaria de sexos de los polluelos variaba en función de la calidad del territorio de nidificación individual, el área de estudio, el tamaño de la nidada o el año. Utilizamos la productividad media de las aves en cada territorio de B. lineatus como un índice de la calidad del territorio, y describimos la proporción de sexos como la proporción de polluelos macho y la probabilidad de tener crías macho o hembra en el nido al momento del anillamiento. En general, la proporción de sexos de los polluelos no difirió de la paridad (χ(1)2 = 0.875, P > 0.05). El modelo con mayor respaldo para evaluar la probabilidad de producir polluelos macho incluyó el tamaño de la nidada y la fecha de eclosión: la probabilidad de polluelos macho aumentó a medida que avanzó la temporada reproductiva y los polluelos solitarios (sin hermanos) tuvieron mayor probabilidad de ser hembras (61.4%) que machos (38.6%). La probabilidad de que los progenitores produjeran crías hembra aumentó con el incremento de la calidad del territorio (z = 2.91, P = 0.003), y la proporción de polluelos macho disminuyó con el aumento de la productividad asociada a la calidad del territorio (β = 0.1974 ± 0.06, z = 2.91, P = 0.004). Estos resultados sugieren que los progenitores invierten más en crías hembras cuando las condiciones son favorables y más en machos cuando las condiciones son más desfavorables, lo que concuerda con numerosos estudios previos en rapaces. [Traducción del equipo editorial]