Search for a command to run...
La intoxicación por cocaína continúa siendo un desafío clínico relevante en América Latina debido a su elevada morbilidad y a la diversidad de manifestaciones sistémicas que puede producir. Se presenta el caso de un hombre de 39 años con antecedente de consumo habitual, quien ingresó al servicio de urgencias tras inhalar una cantidad desconocida de cocaína y desarrollar palpitaciones, disnea y convulsiones. A su llegada, se encontraba en mal estado general, con insuficiencia respiratoria aguda, hipoxemia severa y alteración del estado de conciencia, por lo que requirió intubación orotraqueal y ventilación mecánica. Los estudios iniciales revelaron edema pulmonar difuso, neumonía broncoaspirativa, edema cerebral, hiperlactatemia e injuria multiorgánica caracterizada por infarto agudo de miocardio tipo 2 por vasoespasmo coronario, rabdomiólisis grave, lesión renal aguda AKIN I e injuria hepática probable isquémica. El paciente recibió manejo avanzado en la unidad de cuidados intensivos, incluyendo medidas antiedema cerebral, soporte vasoactivo, antibioticoterapia, corrección metabólica e hidratación agresiva orientada a prevenir nefropatía por pigmentos. Presentó evolución progresiva con resolución radiológica del edema pulmonar y disminución del edema cerebral, lo que permitió el retiro paulatino del soporte invasivo y la extubación al tercer día. Las complicaciones sistémicas se estabilizaron hacia el noveno día, persistiendo únicamente un cuadro psiquiátrico transitorio compatible con psicosis inducida por cocaína. Este caso ilustra una presentación inusual de intoxicación severa por cocaína con falla multiorgánica reversible y destaca la importancia del reconocimiento temprano y del manejo integral para mejorar la supervivencia.
Published in: Health Care & Global Health
Volume 10, Issue 1, pp. 58-58